Décima Edad de Vreynem

También llamada edad de los imperios.

De Vaeleor

Vaelen murió, y después de él gobernó su hijo, Vaelen II. Ambos reyes hicieron prosperar su ciudad. Sin embargo, fue el hijo de Vaelen II, Percival, quien oyó hablar sobre la antigua ciudad de Anhia y sus edificios de mármol, y se inspiró en ella para construir la Ciudadela de Percival. El trabajo no terminó cuando Percival murió, sino que pasó a su hijo Vaelen III, mientras que su otra hija, Minerva V, apasionada astróloga, viajó para encontrar una posición perfecta desde la que observar las estrellas. Minerva mandó construir una ciudad en aquella posición, que bautizó como Erestras (ciudad de estrellas).

Una década más tarde, Dommen II, hijo de Vaelen III, terminó de construir la Ciudadela de Percival, mientras que su hermano Tomen II levantaba una muralla alrededor de la ciudad. Al mismo tiempo, el hijo de Minerva V,  terminó Erestras y se coronó rey. Tomó el apellido de su padre, y pasó a ser Édamas I de Relente. Los Relente pasarían a ser una casa famosa por sus conocimientos en astronomía y astrología.

A finales de siglo, con el surgimiento de las familias nobles, el rey Dommen III se declaró a sí mismo y a todos los de su sangre como la casa Vaelen, y tuvo seis hijos. Antes de su muerte, nombró la ciudad como Ail-Sinven y coronó a su primogénito Percival II Vaelen como soberano del reino. Su sobrino, Édamas II, hijo de Édamas I de Relente, reinó en Erestras. Los otros cinco hijos de Dommen se repartieron por el reino, y fueron llamados los Cinco Fundadores de Vaeleor. Zaren levantó Zaramar, Blan levantó Il’Blan, y su mellizo Üben levantó Il’Üben. Ílidur I levantó Ílidur, y el último, Arencar, levantó Arencar.

Cuando el siglo terminó, las grandes ciudades del suroeste se habían consolidado y Vaeleor había pasado a ser una poderosa nación gobernada por la casa Vaelen.

De Eaden

A la muerte de la reina Eada, su hija Guilda reinó, pero murió al poco tiempo y fue sustituido por un nuevo rey, Dareon Eada, quien había fundado una familia noble y promovió el sistema de las casas nobles por Vreynem. Dareon siguió la labor de Eada y de Guilda y se ocupó de fundar una ciudad en CrestaParda, mientras enviaba a su hermano Tores Eada a conquistar tierras. Tores fue llamado el Conquistador debido a que consolidó gran parte del reino de Eaden. Su hijo Toreas I Eada levantó la ciudad de Í’toras.

A la muerte de Dareon, lo sucedió su hijo mayor, Connor Eada, quien mandó a sus hermanos Zaren I y Eros II a levantar otras ciudades. Así, nacieron Er’tean y Zar’daen.

El hijo de Connor, Dareon II, fue quien terminó de construir la ciudad y la bautizó como ValleGrana. Fue entonces cuando consolidó por fin el reino de Eaden.

De Saneor

Saneon empezó a construir su fortaleza él mismo, pero continuó su obra su hijo Héctor I, mientras que su hermano Ronhan fundaba una ciudad más al norte, que llamaría Arnoren años después.

El hijo de HéctorEronas, fue quien terminó de construir la ciudad y le dio su propio nombre, Eronas.

Eronas tuvo dos hijos, Héctor II y Meesa I. Héctor II fue enviado a la costa para fundar allí una fortaleza con el fin de vigilar las costas de Teneibra. Héctor se casó con una eándica a espaldas de su padre, que lo consideró un traidor y lo desheredó. Héctor fundó la casa Orender, y fundó también la ciudad de Orender. Desde entonces, la familia Orender ha velado por la seguridad de Saneor vigilando las costas del Mar Negro.

Eronas, al no tener ningún hijo barón, nombró a Meesa I su heredera. Cuando ella subió al trono, fundó el reino de Saneor y lo consolidó. El hijo de Meesa, Peroos, fundó la ciudad de Píritas. Saneor no se rigió nunca por una familia noble, sino que se limitó a seguir con la línea de dinastías. Esta línea seguiría hasta el siglo XV, cuando el rey Olmen V y todos sus hijos fueron asesinados por Varshan.

De la Maestría 

Viendo el potencial de los hombres, los man’renhi decidieron compartir también su poder con ellos, a su vez abriéndose también al pueblo enano. Mandaron construir una ciudad-academia en la frontera de Vaeleor, a la que llamaron la Maestría. En la Maestría se levantaron grandes bibliotecas y aulas donde se enseñaban todo tipo de artes y ciencias de la mano de los mejores profesionales, que se hacían profesores. Después de años de servicio, algunos de los profesores o alumnos eran elegidos por los man’renhi, o ya por entonces maeses, para convertirse en maestros, capaces de utilizar la magia.

Los man’renhi hacían jurar a los maestros que no podrían interferir en ninguna guerra, salvo los propios man’renhi, que tan sólo podría ayudar en un conflicto si éste hacía peligrar la existencia de algún pueblo elfo.

Deja un comentario