Sangre de Dragón (leyenda)

Los sangres de dragón son los protagonistas de una leyenda vaélica del siglo XII, que llegó a ser poco común entre los países humanos, y en cambio, bastante popular en la cultura elfa, siendo ésta una de los pocos hábitos de la cultura humana adoptados por los elfos.

1.Historia

1.1 Keargön y los Hijos de la Serpiente

Tras el Gran Invierno, Vaeleor había quedado desolado, y al igual que los otros grandes reinos, había diezmado su poder y población. Keargön fue el Guía de una Senda Sombra que vio la oportunidad de sacar a los suyos de vivir en el margen y la soledad y encabezar un reinado. Keargön tenía un poder que descendía de los antiguos Sombras, la capacidad de anular la magia, y vestía con una armadura de plata que anunciaba aquel poder. Reunió a un gran número de Sendas y aprovechando sus poderes y la debilidad de Vaeleor, atacó Ail-Sinven. Keargön mató personalmente al rey Feroos III, a su mujer y sus hijos, poniendo fin de esta forma a la casa Vaelen. Así, Keargön se nombró rey de Vaeleor y reinó durante cinco años; los hombres le llamaron el rey Serpiente. A él y a sus descendientes, cuya mayoría obtenía el poder de anular la magia, se les llamó los Hijos de la Serpiente.

1.2 De los sangre de dragón

Al ver lo que Keargön había causado en su ya débil país, un hombre llamado Vaeltas se juró que no descansaría hasta poner fin a su reinado. Vaeltas no venía de ninguna casa noble, sino que era carpintero. Aun así cabalgó hasta la Maestría para pedir ayuda a Ulein, el ser más sabio. Él le dijo lo que tenía que hacer, y Vaeltas cabalgó por todo el reino hasta que encontró un dragón. El dragón era Hírandor, una bestia con el poder de la telepatía, y Vaeltas le pidió ayuda. Hírandor probó el corazón de Vaeltas, y le hizo jurar que, si querían su ayuda, los hombres dejarían de perseguir a los dragones, y de no ser así, los dragones abandonaría Vreynem para siempre. Vaeltas accedió, e Hírandor le concedió el fuego del dragón, una bendición que le hacía fuerte y hábil, y ligaba su corazón al de un dragón. Vaeltas e Hírandor dirigieron una orden de doce caballeros y doce dragones, seis hembras y seis machos, cuyos nombres se olvidaron, y atacaron el reino de Keargön. Finalmente, Keargön y su reinado fueron aniquilados, pero sus hijos lograron escapar. Los caballeros que montaban en dragones pasaron a llamarse sangre de dragón, y su sangre bendecida se transmitió de generación en generación.

1.3 Del exilio de los dragones

A finales de siglo, los sangre de dragón seguían volando sobre dragones, pero su codicia y ansia de poder los corrompió poco a poco, alejándolos de lo que en un momento había erigido Vaeltas. De esta forma, los dragones decidieron dejar de aliarse con los hombres y los abandonaron. Los hombres, resentidos porque les habían arrebatado aquel poder, persiguieron a los dragones intentando darles caza, pero como habían jurado años atrás, los dragones viajaron a las Tierras Sin Nombre, al norte de Vreynem, donde el hombre jamás podría encontrarlos, abandonando Vreynem para siempre.

1.4 De los huevos de Erestras

Los primeros doce dragones habían sido la mitad machos y la mitad hembras, y se habían emparejado entre sí. De esta forma, habían dado seis huevos que dejaron en Vreynem cuando abandonaron el reino hacia las Tierras Sin Nombre. El rey Percival VII de Relente, gobernador de Erestras, mandó hallar esos huevos y los colocó en el templo de Erestras. Nunca llegaron a eclosionar, faltos del calor de un dragón, y se dice que sólo se abrirían cuando un hombre recibiera el beso de un dios.

2.Veracidad

No hay muchos escritos sobre la edad en la que Keargön invadió Vaeleor, puesto que tras el Gran Invierno la población había sido diezmada y las artes de escritura se abandonaron durante varias décadas, y la purga de los Sombras causó asimismo una devastación irremediable, y aunque no hay evidencias, la Maestría cree que es posible que los dragones se aliaran con los hombres de alguna forma para acabar con los Sombras, aunque no se sabe el porqué. Esta teoría se afirmaría en el siglo XV con la resurrección de los sangre de dragón. 

Así mismo no se conoce la causa exacta de por qué los dragones abandonaron Vreynem; algunos se basan en que la leyenda es cierta, otros creen que fue por intervención divina y algunos dicen que tan sólo fue un fenómeno natural.

4.Poderes y habilidades

Los sangre de dragón tenían ciertas habilidades que fueron adquiridas después de que su sangre fuera bendecida con el aliento de los dragones, despertando un nuevo conjunto de sentidos agrupados en el término fuego de dragón.

Las aptitudes de estos legendarios caballeros se basaban en su gran inteligencia y rapidez a la hora de resolver conflictos, así como una imparable mesura  y un notable instinto, con grandes habilidades para todo tipo de combate y una resistencia especial al dolor y a situaciones límite. Así mismo se mostraban siempre muy pacientes, meticulosos y valientes, también muy dedicados, hasta el punto en que algunos convertían el desarrollo de campañas o misiones en verdadera obsesión. Por otro lado, todos mostraban un espíritu prácticamente indomable y muy rebelde, y en muchas ocasiones acababan actuando por instinto. En situaciones de conflicto la rabia que llegaban a mostrar podía volverse muy fuerte, lo que les llevaba a ser grandes guerreros pero también a ser impulsivos a veces y mostrarse hoscos o inestables, por lo que necesitaban de muchas horas de meditación para poder calmarse, y sólo algunos alcanzaban un total autocontrol.

La característica más notable de los sangre de dragón era la aceptación única entre los dragones y el permiso de éstos para volar sobre ellos, así mismo, no tenían poder para doblegarlos ni para usarlos como simples monturas. Los sangre de dragón siempre eran hombres o mujeres que nacían fuertes y sanos, y para que el fuego de dragón se manifestara debían de ser ante todo justos, leales y valientes. No se conocen leyendas ni datos que mencionen a los sangre de dragón como elfos o enanos.

Hay varias leyendas en las que varían los poderes de los sangre de dragón. Algunas mantenían que poseían la habilidad de escupir fuego o que su piel era impenetrable, tal y como los dragones. Sin embargo, los estudios realizados en la Maestría destacan que en todas las leyendas están presentes unas habilidades físicas muy desarrolladas, así como buena recuperación del combate y hasta un mecanismo de defensa que activaba el cuerpo antes de la lucha. Se decía que los hombres desarrollaban ésta última capacidad más fuertemente que las mujeres, llegando sus músculos a sufrir espasmos y sus venas y arterias a hincharse. Así mismo, la característica mayor recordada de estos caballeros era lo denominado mirada del dragón, por la cual podían influir en las emociones ajenas con el contacto visual.

5.Desaparición

A finales de siglo, los sangre de dragón seguían volando sobre dragones, pero su codicia y ansia de poder los corrompió poco a poco, alejándolos de lo que en un momento había erigido Vaeltas. De esta forma, los dragones decidieron dejar de aliarse con los hombres y los abandonaron. Los hombres, resentidos porque les habían arrebatado aquel poder, persiguieron a los dragones intentando darles caza, pero como habían jurado años atrás, los dragones viajaron a las Tierras Sin Nombre, al norte de Vreynem, donde el hombre jamás podría encontrarlos, abandonando Vreynem para siempre.

Los primeros doce dragones habían sido la mitad machos y la mitad hembras, y se habían emparejado entre sí. De esta forma, habían dado seis huevos que dejaron en Vreynem cuando abandonaron el reino hacia las Tierras Sin Nombre. El rey Percival VII de Relente, gobernador de Erestras, mandó hallar esos huevos y los colocó en el templo de Erestras. Nunca llegaron a eclosionar, faltos del calor de un dragón, y se dice que sólo se abrirían cuando un hombre recibiera el beso de una diosa.

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