Séptima Edad de Vreynem

También llamada edad de los medianos.

Como todas las Edades desde la Primera hasta la Novena –con el nacimiento de la Maestría–, muchos hechos se consideran sólo leyendas.

De la Guerra de los Clanes

Erendor poco a poco prosperó de tal forma que los enanos se volvieron fuertes y poderosos, aunque no llegaron a salir de sus tierras. Sin embargo, la paz entre ellos era subjetiva, ya que empezaron a formarse clanes dirigidos por determinadas familias que habían conseguido poder.

Durante treinta años, los clanes enanos se dedicaron a luchar entre sí por el domino de las tierras del Triángulo. Algunos clanes perecían y desaparecían, pero nunca había ganador.

De los forestales enanos

La Guerra de los Clanes cesó cuando el rey Feerin II se percató de que los elfos estaban espiando y robándoles riquezas aprovechando la contienda. Sin embargo, no dijo nada, sino que durante su reinado se limitó a construir un fuerte en el Paso de Ain’Darin y una puerta que controlase quien entrara y quien no.

Antes de morir, el rey Feerin creó una orden de guerreros y exploradores que patrullara las fronteras de Erendor controlando quien las cruzaba, para evitar que los elfos se infiltraran, los forestales enanos.

De la Guerra de los Altos y los Bajos

Cuando el rey Feerin II murió, lo relevó en el trono su hijo, Rimdar I, que se dio cuenta de la labor de su padre y del espionaje de los elfos. Movido por el resentimiento, declaró la guerra a los elfos y motivó a todo el pueblo enano a conquistar las Minas de Íluvem, de las que los elfos los echaron años atrás. Esto bastó para que los clanes enanos firmaran la paz entre ellos y se unieran todos en un mismo ejército, el ejército de Erendor.

Rimdar I marchó hacia Íluvem y no les costó nada reconquistarla, pero los elfos no tardaron en contraatacar, y aunque los enanos eran más, los elfos eran mejores estrategas. Desviaron el río Alba de tal forma que inundó las minas y gran parte del ejército de Rimdar se ahogó, incluido el rey. Los enanos que restaron huyeron de nuevo a Erendor bajo el mandato de Darin VII y se refugiaron de nuevo en su reino protegidos por los forestales.

La mayor parte de la guerra se desarrolló en esta parte. Los elfos intentaron por todos los medios pasar a Erendor, pero les fue imposible tras la protección que los enanos habían implantado: durante décadas, los enanos levantaron muros por todas las montañas del Triángulo para evitar que los elfos cruzaran a su reino.

De la canción de Erëa y Picko 

Picko del clan Cuervo Negro, fue un general famoso por su astucia en el campo de batalla a pesar de su joven edad, mano derecha de Darin VII y quien lideró con éxito gran parte de la defensa de Erendor ante los elfos. Sin embargo, durante una batalla en los valles, fue capturado y apresado por los elfos, en concreto, en un campamento liderado por Erëa, hija de la reina Ramilla I, de los elfos del desierto.

Durante el tiempo que Picko estuvo cautivo, fue interrogado múltiples veces por Erëa, y con esto, finalmente entablaron una relación que desembocó en el amor. Erëa quedó embarazada del enano. Erëa ayudó a Picko a escapar y se retiró finalmente a Ainöen, santuario de los elfos de fuego, con su madre.

Del nacimiento del primer hombre y la primera mujer

Erëa dio a luz a dos mellizos, pero no eran ni elfos ni enanos. No tenían orejas puntiagudas, pero tampoco eran bajos como los enanos, sino casi tan altos como los elfos. Al ver las dos criaturas, la reina Ramilla las puso en un cesto y las abandonó en el río Furia, el cual adoptó aquel nombre debido a la ira de la reina. Erëa fue ajusticiada por traición.

De Remo y Rema

Los dos bebés llegaron sanos y salvos como obra de un milagro al fin del río Furia, donde fueron rescatados por un fauno del BosqueVerde de Il’win. Fueron bautizados como Remo y Rema. Ambos fueron criados en la naturaleza pacífica de los feéricos, viviendo en el bosque desnudos. Al crecer, debido a su desnudez, ambos se atrajeron y tuvieron un primer hijo. Debido a la naturaleza codiciosa de aquella nueva raza, ambos tuvieron hasta un total de diecinueve hijos e hijas hasta que murieron.

Los primeros hombres

A medida que se desarrollaba la Guerra de los Altos y los Bajos, los hombres y mujeres descendientes de Remo y Rema empezaron a reproducirse y extenderse como una plaga entre los feéricos. Al principio consiguieron vivir en armonía con los seres feéricos, pero debido a la lujuria, la violencia y la codicia de la naturaleza humana, empezaron a desagradar a aquellos pacíficos seres con sus actos. Finalmente, acabaron intentando doblegar a los feéricos, pero fueron expulsados del BosqueVerde y empezaron a vagar como nómadas por todo Vreynem.

El Fin de la Guerra de los Altos y los Bajos

La guerra por pasar al otro lado de las montañas de Erendor había acabado en un punto muerto, y fue entonces cuando Varshan e Iblaquem desembarcaron en Vreynem y empezaron una conquista armada. Tanto enanos como elfos se dieron cuenta del peligro y pactaron una tregua para hacer frente al nuevo enemigo.

Deja un comentario