Tercera Edad de Vreynem

También llamada edad de las reliquias.

Como todas las Edades desde la Primera hasta la Novena –con el nacimiento de la Maestría–, muchos hechos se consideran sólo leyendas.

De la forja del talismán de luz de luna.

Al principio del siglo III, Irosar fue hasta Ein’Leinen y habló con la reina Nacaria I, quien le dijo que habían logrado muchos avances gracias al poder del acero. Sin embargo, Nacaria era sabia y le pidió a Irosar que entre dioses y elfos forjaran una espada legendaria. Irosar se negó, pero luego le hizo una oferta: si conseguía neutralizar el poder de su cetro de sol, forjaría la espada que Nacaria quería. Nacaria aceptó y mandó forjar un talismán que absorbiera la luz de la luna, de forma que pudiera contrarrestar el poder de Irosar. Irosar quedó asombrado por la sabiduría de Nacaria, pero cuando quiso llevarse el talismán por temor a que ella lo utilizara, Nacaria encerró la reliquia en un enorme bloque de obsidiana. Sin embargo, para no enfadar al dios, juró que jamás usaría el poder del brazalete contra ninguno de los äleinen.

De la forja de Ímilrul

Asombrado por Nacaria, Irosar se llevó tres herreros de Ein’Leinen a Kalinsar, donde dioses y elfos se dedicaron en cuerpo y alma a forjar una espada legendaria, lo que les llevó siete años. El trabajo fue tan duro que tras terminar la espada, los herreros se desplomaron al suelo y murieron. Al final, Irosar decidió que, para que no pudieran usar la espada contra ellos, sólo un mortal pudiera empuñarla. De esta forma, inscribió el destino de aquel mortal en la hoja de la espada, y decretó que, para cualquier otro que osara empuñar el arma, tendría el mismo poder que un cuchillo romo.

Del templo de Iveneir

A mediados de siglo, el hada Iveneir, fue destinada a cuidar y velar por la espada. Muchos elfos quisieron casarse con el hada, pero ella los rechazó a todos, diciendo que sólo encontraría un amor cuando la espada fuera empuñada.

Iveneir y Ailidur I, hija de Nacaria I, y quien había sustituido a su madre en el trono al morir ella, mandó construir un templo al otro lado de Anhia.

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